Sacyr se inmola en las esclusas panameñas

Corría el año 2009 cuando el consorcio de empresas Grupo Unidos por el Canal (GUPC), liderado por la española Sacyr, se adjudicó la construcción del tercer juego de esclusas del Canal de Panamá por 3.118 millones de dólares. Con la burbuja recién explotada, los amos de la construcción se lanzaron para hacerse con el jugoso contrato del Gobierno centroamericano. La noticia fue una bocanada de aire a la maltrecha situación de la entidad, que fue felicitada desde todos los estamentos del Gobierno de Jose Luis Rodríguez Zapatero, que vieron en esta obra un relanzamiento de la manida “Marca España”. Sin embargo, no todo fueron elogios para el grupo capitaneado por Luis del Rivero que vio como al resto de aspirantes no le cuadraban los números; más aun cuando el importe base de licitación era de 3.481 millones. Por poner un ejemplo, ACS presentó un presupuesto de 5.981 millones, casi el doble al que envió GUPC. Muchos grandes empresarios vieron en aquella oferta, una intentona de Sacyr por reventar la puja aprovechándose de la ausencia de la “baja temeraria”, normativa que elimina automáticamente aquellos presupuestos demasiado bajos por falta de credibilidad. Y algunos de los altos directos de las constructoras asuraban que “no lo hará, dejará la obra colgada”. Hoy, cinco años más tarde se ha descubierto el pastel.

Canal-de-Panamá_Obras-de-ampliación

En julio de 2009, el Sr. McCoy señalaba desde El Confidencial, tres apuntes por los que hacían presagiar dificultades en las obras de ampliación. “Uno, la calidad y experiencia de los otros pujantes, en especial de la americana Bechtel -que conoce de sobra el mercado e iba a por la obra a toda costa-, hacen dudar de la viabilidad de la propuesta. Dos, no se trata en puridad de una obra civil ya que una parte sustancial de la misma consiste en la estructuración y el montaje de las compuertas, trabajo especializado que se ha de subcontratar a alguna de las pocas firmas especializadas que hay en el mundo. Tres, el contratista y financiador, ACP, es duro de pelar, como prueba el hecho de que sólo haya habido tres sobres para una obra de tal envergadura: la capacidad de jugar al alza con los modificados posteriores parece, de partida, limitado”. No digan que no les avisamos.

El año de la recuperación económica se estrenaba con el comunicado de GUPC anunciando que paraliza las obras por los sobrecostos generados. Concretamente, cifran en 1.600 millones el recargo que la ampliación del Canal de Panamá ocasionará al consorcio, más del 50% de lo proyectado. Casualmente, esa cifra encaja con la oferta de Betchel, segundo clasificado en la adjudicación. Y como las casualidades no existen en el mundo de los números, todo apunta a que los fantasmas del 2009 tenían algo de veraz. De hecho, con la tinta del contrato todavía fresca, varios consejeros de Sacyr se vanagloriaban del triunfo sin importar el que vendrá. “Nosotros tenemos que disparar a todo lo que se mueva; ya habrá tiempo después de ajustar el punto de mira”, decían. Tal fue la sorpresa ante la cantidad final que el embajador español en Panamá salió en defensa de la empresa del constructor murciano y aseguró que “cualquier sobrecosto sería asumible por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP)“. Y es que los 1.000 millones de diferencia entre un sobre y otro hacían presagiar que Luis del Rivero quería llevarse la obra a cualquier precio, con los consiguientes beneficios inmediatos a nivel monetario, de marca y bursátil.

rivero

Luis del Rivero

Ahora la ACP tiene 21 días para cumplir con los reclamos económicos del consorcio, pero todo hace presagiar un final más trágico. El hombre que fue utilizado por el PSOE como ariete con el que destronar a Francisco González de la presidencia del BBVA, se enfrenta ahora a una posible demanda de la ACP por valor de 1.000 millones de dólares. Además de los 400 millones en concepto de fianza establecida en 2009. Mientras, los valores de la empresa caen más de un 15%, sin haber tocado fondo, y dejando un reguero de víctimas por el camino. Y para cuadrar el círculo, se ha conocido en los últimos días que Sacyr se apuntó los sobrecostes del canal como ingresos dentro de sus balances; pagos que el Gobierno panameño ha negado. Pinta feo para uno de los señores del ladrillo, que ve como su buque ha quedado empantanado en mitad de las esclusas. Con todo, lo que se presumía una buena noticia para el sector privado español ha desembocado en un conflicto gubernamental a tres bandas. Ahora, el Gobierno de España tiene que correr para apagar el fuego originado en el país centroamericano por la codicia de un empresario. ¿Les suena el cuento?

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2 respuestas a Sacyr se inmola en las esclusas panameñas

  1. carlos dijo:

    El “ya lo decía yo” cuando sucede algo me da risa. Cuando hay un accidente de aviación, siempre hay alguien que había dicho que aquel avión iba a tener un accidente. Aqui lo mismo, cuando Sacyr (que sabe bastante de hacer obras) presentó la oferta más barata, todos los que la habían presentado más alta dijeron que se la iba a pegar. Pero esto es asi, SIEMPRE. Y no solo en obras publicas de muchos millones, también en las reparaciones de coche (si te han dado este precio, te harán una chapuza), o en la ortodoncia.

    Señores, seamos serios por una vez. Sacyr presentó una oferta con un valor apenas inferior al valor calculado por la Agencia del Canal (10% inferior), que llevaba años estudiando el proyecto.

    Existe un mecanismo contractual según el cual la Agencia del Canal asume los sobrecostos “debidamente justificados”. Problema? que sistemáticamente la Agencia del Canal se ha negado a aceptar los extracostos, bien por principio, bien porque la reclamación haya sido del estilo: “picos, palas y azadones, cien millones” sin mas justificación.

    No se quien tiene razón, pero desde luego en toda obra hay reformados. Es lógico, como en todos los contratos, está previsto, y nada malo hay en ello. Bechtel o ACS… hubiesen hecho el contrato sin reformados ??? por favor…

    Otra cosa es que se acepten reformados no necesarios, o incluso que se paguen sobrecostes parte de los cuales retornan despues, pero eso son delitos.

    • David Alonso dijo:

      Hola Carlos, desde luego que a toro pasado es muy fácil advertir de las cosas. Pero ya en el año 2009 hay varios informes, reportajes y análisis de expertos que aseguran que el presupuesto de GUPC es inviable para semejante obra. Luego esta claro que puede haber contingencias que se escapen a lo previsto, pero más del 50% es descomunal. El problema ahora para Sacyr, más que de carácter de imagen, es hacer frente a la demanda que los puede dejar temblando. Además, que los sobrecostos no son nuevos, porque desde 2012 se los llevaban apuntando en los balances contables como beneficios.

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